18/04/09.- Hace unas semanas recibí un mail de una compañera de estudios. La verdad me sorprendió la extensión del correo electrónico porque en anteriores oportunidades no pasaban de tres líneas. En fin, eso es otro tema. Ahora quiero compartir esta misiva en donde me hace un breve resumen de cómo es la vida de un extranjero en Estados Unidos y de las diferencias que existe con la realidad, en este caso la peruana.
Es cierto que este puede ser un panorama diferente a l de otros compatriotas que llegan a Norteamérica sin ningún tipo de ayuda o a la deriva, sin embargo creo que en ambos casos las paradojas que se detallaron en el siguiente mensaje, son diferencias que saltan a la vista.
Por cuestiones de espacio de y gramática, este mail tuvo que ser editado para una mejor comprensión, pero el mensaje principal que mi compañera me dio a conocer no ha variado en lo más mínimo. Agradezco a mi gran amiga, que por motivos obvios, no consignaré su nombre.
Hola amiguito:
La verdad no he tenido tiempo de comunicarme porque como comprenderás la vida aquí en California es más agitada, y como estoy trabajando en dos lugares el día se me hace corto.
Gracias a Dios todo me va bien en el trabajo. En el inglés estoy luchando, pues en los dos lugares en donde estoy el idioma es básico, desde las entrevistas de trabajo hasta el contacto con las personas que laboran.
Ya me acostumbré a mi nueva forma de vida, aunque al comienzo si me chocó, Es similar a Perú sólo que más ordenado en todo sentido, comenzando desde los horarios y paraderos establecidos de recojo de los buses que te llevan de un lugar a otro Aquí se respeta mucho al peatón, las normas de transito y el medio ambiente.
El horario de trabajo también se respeta. Aquí se trabaja 40 horas a la semana con dos días de descanso. Durante el día laboral, en el caso que sea de ocho horas, el empleado tiene derecho a tomar dos descansos de quince minutos cada dos horas, fuera de tu horario de almuerzo. Las empresas se preocupan mucho en esto porque pueden ser sancionadas con multas bastante altas.
Aquí ves una mezcla de razas laborando en una misma empresa sin discriminación, hasta los del otro equipo trabajan en un mismo lugar sin ningún problema, sobre todo en California donde actualmente resido.
Los que no trabajan “part time” buscan otro trabajo para completar las ocho horas y eso permite mejores ganancias y puedes costear los pasajes en bus que aquí son un poco caros. Por ejemplo, un boleto cuesta $1.75. También puedes adquirir una tarjeta que cuesta $62.50 y te dura todo un mes.
Esta modalidad sale a cuenta ya que puedes viajar las veces que quieras con sólo presentarla cada vez que subes, y no tienes que estar pendiente del efectivo, pues tienes que tener con exactitud el $1.75 ya que la máquina donde se introduce el dinero no da vuelto.
Aquí, tener auto no es un lujo, sino una necesidad. El transporte en Norteamérica es diferente que en Perú. Los choferes son muy respetuosos con los pasajeros, sobre todo con las personas con discapacidad. Ellos suben a los buses a través de una rampa. Una vez que está en el bus, el chofer los acomoda en lugares especiales donde son asegurados con unas correas para que la silla no se mueva. Es una maravilla viajar en bus, siempre están vacíos, tienen aire acondicionado o calefacción.
Bueno, ahora tienes insumos para escribir una crónica de las diferencias entre USA y PERU o las experiencias de un peruano(a) en el país de las oportunidades.
Cuídate mucho, abrazos